Salud y tebeos

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"Mantened los ojos bien abiertos" (Winsor McCay)

martes, 16 de octubre de 2012

El Eternauta

07.10.2012

Hay una cofradía invisible y creciente de lectores encandilados con El Eternauta.



No es para menos.

11.10.2012


El Eternauta es un cómic argentino de finales de la década de los cincuenta pasados, cuando predominaban los tebeos de aventuras por entregas en cuadernillos coleccionables con formato apaisado.

El guion es de Héctor Germán Oesterheld (1919-1978?) y los dibujos de Francisco Solano López (1928-2011).

El interrogante en la fecha de muerte de Oesterheld indica un hecho brutal. Fue uno de los miles de desaparecidos durante la dictadura que entre 1976 y 1983 atemorizó a los argentinos bajo el nombre de Proceso de Reorganización Nacional. En 1977 Oesterheld fue secuestrado por los militares -cuando sus cuatro hijas habían sido ya desaparecidas- y supuestamente lo asesinaron en 1978.

Este dato es muy significativo, pues aporta a la historia de El Eternauta lecturas que enriquecen su valor ya de por sí singular.


Dejo una foto de Oesterheld con su mujer y sus cuatro hijas que desaparecieron en la dictadura además de él.



12.10.2012

El Eternauta comenzó a publicarse el 4 de septiembre de 1957 como suplemento semanal de la revista Hora Cero. Ese día, el 4 de septiembre, fue elegido en 2010 por el Senado argentino como "día de la historieta". Esto indica la trascendencia que tiene El Eternauta en la intrahistoria de los ciudadanos argentinos.



En 1969 se publicó una nueva versión de El Eternauta. El guion seguía siendo de H. G. Oesterheld, pero ahora las ilustraciones las aportó Alberto Breccia.


Después, en 1976, Oesterheld y el dibujante Solano se unieron de nuevo para componer El Eternauta. Segunda parte.

El caso es que entre la primera versión de El Eternauta y la posterior de 1969 más la continuación de la historia en 1976 habían sucedido no pocos acontecimientos que modificaron la realidad contemporánea. Y en ese periodo se había producido también la declarada politización de Oesterheld y su afiliación al partido de Los Montoneros.

Todo ello sirve para explicar los cambios que se perciben en el tono de la historia y en algunos detalles de estos dos trabajos posteriores de Oesterheld. Y sirve también para que se puedan hacer sublecturas políticas ya en la primera versión de El Eternauta.

De hecho, hay una frase de Oesterheld que se cita a menudo y que encabeza varias ediciones actuales de El Eternauta:

...el único héroe válido es el héroe "en grupo", nunca el héroe individual, el héroe solo.

Y en efecto, no hay un héroe individual que destaque en El Eternauta. El héroe es el grupo de supervivientes.

Pero aunque la política pueda subyacer a todo texto y por tanto también a la primera versión de El Eternauta, esta obra contiene una posibilidad de lecturas que van más allá de la estricta política entendida como manifestación de las correlaciones de fuerzas dentro de una nación y de las diferentes naciones entre sí.

15.10.2012

Este video es un pequeño documental sobre H. G. Oesterheld y El Eternauta. Interviene su esposa, auténtica superviviente de una experiencia personal de tragedia griega. Contiene información sobre lo que supuso Oesterheld en historia del cómic no solamente argentino.



16.10.2012

También es factible una lectura de El Eternauta en clave analítica.

La historia revela una pesadilla total. Recoge los fantasmas, las angustias, ansiedades y delirios de una clase media atemorizada por las incertidumbres. La guerra fría, la crisis económica, las alteraciones medioambientales, el universo desconocido, la imprevisión del futuro de los hijos, la falta de un sentido claro y definido en la vida individual y colectiva... Todo ello subyace en la primera parte de El Eternauta (la segunda está más claramente definida por un carácter mesiánico y redentor).

Los fantasmas de esa clase media que es el sujeto de esta historia adoptan formas muy singulares. Son los cascarudos, los manos, los hombres-robot, los gurbos. Y por encima de todos están los ellos. Son los que controlan la invasión y a los que los demás fantasmas obedecen. Vienen a ser algo así como el mal absoluto.

Lo más interesante es que los ellos no aparecen representados, no tienen una forma definida. Su presencia es inferida, pero no manifiesta. Esta es una de las claves del éxito de los mejores relatos de terror. El mal se presiente, se intuye, pero no tiene figura reconocible (Lovecraft, p. e.).

Al denominarlos así, "los ellos", Oesterheld -no sé si a propósito o por casualidad- recogió un término freudiano de primer orden, pues la existencia del "ello" es el fundamento del psicoanálisis. El ello, el id, no se conoce por sí, sino a través de sus manifestaciones. Es el inconsciente. Y como Freud enunció, los sueños son la vía privilegiada de acceso al inconsciente.

Y como venimos diciendo, Oesterheld y Solano plasmaron en El Eternauta una fantasía onírica de pesadilla, en la cual se revela algo así como el inconsciente colectivo de una clase media atemorizada. Los ellos serían una evocación. La del inconsciente incontrolado que asusta.

Mas también hay goce en los sueños. Aunque sea un goce trágico, como el que late en la lectura de El Eternauta.

Es más que probable que El Eternauta sea causa y efecto a la vez del interés de los argentinos por el psicoanálisis. Aunque esto último que digo es una generalización especulativa.



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