Salud y tebeos

Salud y tebeos
Mantened los ojos bien abiertos.
(Winsor McCay)
Mostrando entradas con la etiqueta 300. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 300. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de julio de 2015

La puta guerra


La puta guerra, sí, la que alimenta escenarios e historias crueles, la representada bajo el rostro de la épica y la denuncia, el valor y el dolor, la lucha y la muerte, la resistencia y la vida.
"La guerra es el padre y el rey de todas las cosas; a unos los muestra como dioses y a otros como hombres, a unos los hace esclavos y a otros libres." (Heráclito)
No me refiero a la guerra entendida como un universal ontológico, una realidad inexorable que se impone en todas partes con necesidad metafísica (la imagen heracliteana del arco y la lira). Ni especulo acerca de si es una misma la guerra que extiende su zarpa en momentos y escenarios distintos, o hay más bien diferentes guerras, cada una con sus innumerables batallas. 

Me refiero al conflicto armado, al dislate bélico. Y en este respecto, sea una o varias, sean cuales fueren sus causas, todas las guerras coinciden en lo mismo: el sufrimiento y la muerte a ciegas. 

Importa la realidad y experiencia terrible de los que padecen las guerras. (Ocurre en esto lo que con la enfermedad y las enfermedades. La taxonomía, la etiología y demás son indispensables para la ciencia médica. Pero a fin de cuentas, lo que realmente existe son los enfermos. Y es en ellos en los que debe centrarse el arte del médico.)

Las víctimas de la enfermedad, las víctimas de la guerra.


En el ámbito de la representación, fue Goya quizás el pintor que más se acercó a la sensibilidad moderna respecto al relato y la contemplación de la guerra. Previamente, Rubens había realizado un lienzo titulado igual que la serie de grabados del aragonés: Los desastres de la guerra. Pero Rubens aún se movía en el terreno de la alegoría basada en personajes mitológicos (Marte, Venus, Cupido, etc.) Goya, en cambio, mostró una crudeza humana, demasiado humana, tan grotesca como insoportable. 

El cómic contemporáneo recoge algo más que secuelas de la mirada de Goya. No tanto en el caso de la historieta bélica (Miller y su 300, p. e.), claro está, sino en el del cómic antibélico (Tardi, Sacco, Hernández Cava, Altarriba, Sento y un largo etcétera). El cual viene a ser, por cierto, el que nos interesa.


No creo que sea una muestra de cinismo considerar que la puta guerra es una fuente de inspiración para el cómic en una u otra de sus versiones (bélica, antibélica). Otra cosa es la tensión de los contrarios apuntada por Heráclito.


lunes, 20 de enero de 2014

Trasvase de medios

Cuántos cómics acaban siendo forraje para el cine. (Los storyboard como vía intermedia.)

Lo mismo que cuántas novelas.

El cine es omnívoro. Se lo come todo.

Pero nunca una película basada en 300, por ejemplo, será equivalente a un ejemplar del cómic 300 en papel y cartoné.

Son productos diferentes que obedecen a lógicas diferentes y ofrecen unos usos diferentes.

Lo importante es saber si unos y otras, cómics y películas, van más allá de la industria del entretenimiento.

24.01.2014

Yo no digo que el cine no deba adaptar, inspirarse en o "recuperar" otros productos procedentes de otros medios. (Aunque el hecho de que lo esté haciendo continuamente no es argumento o razón a favor de que lo haga.) Siempre digo que cada medio es el que es, con sus específicas posibilidades. El tiovivo cultural en que estamos dando vueltas incansablemente se retroalimenta a sí mismo con todo tipo de trasvases entre un medio y otro. Y además en ocasiones unos sustituyen a otros. En el caso del cine, a veces ver una película -El maestro de esgrima, de Pedro Olea, p. e.- satisface el interés por leer la novela original. Otras veces, en cambio, una película -Watchmen, de Zack Snyder, p. e.- despierta el interés por leer el libro original. Son dos casos que me han sucedido. Lo que sí afirmo es que raramente un producto en un medio, basado en un producto de otro medio, están a la misma altura. Pero en última instancia, es uno mismo el que decide. 

lunes, 21 de mayo de 2012

Contrato con Dios

Cuando Will Eisner contaba con sesenta años cumplidos y tras una vida dedicada a la producción de historietas, dio un vuelco a su carrera mediante la publicación de Contrato con Dios.


Con esta obra, Eisner no solamente revitalizó su propio arte, sino que además le otorgó al cómic la definitiva mayoría de edad. Sin ir más lejos, hay bastante unanimidad en considerar Contrato con Dios como "la primera novela gráfica de la historia". La misma expresión "novela gráfica" (graphic novel)se la debemos al propio Eisner.

Así presenta Will Eisner su Contrato con Dios:

"En 1978, inspirado por la obra de ciertos artistas gráficos experimentales como Otto Nückel, Franz Masereel y Lynd Ward, quienes en los años treinta del siglo XX publicaron novelas serias narradas mediante dibujos a los que no acompañaba ningún texto, intenté realizar una obra importante a través de un medio artístico similar. Intenté inútilmente que una gran editorial diera su apoyo a esta empresa, y para llamar su atención lo llamé "novela gráfica". Se trataba de un compendio de cuatro historias, basadas en mis recuerdos, que tenían lugar en un mismo edificio del Bronx. El título del libro, que tomaba el nombre a su vez del título de la historia principal, se convirtió en Contrato con Dios."

Aunque a Eisner le costó encontrar editor para esta obra, lo cierto es que desde entonces no ha parado de reimprimirse y de ser traducida a diferentes idiomas.

Igualmente, el impacto y la influencia de esta obra de Eisner en los mejores autores de cómics es más que considerable. Por ejemplo, Frank Miller, el autor de Sin City y de 300 ha escrito:

"Contrato con Dios nos mostró a los dibujantes el tremendo potencial del cómic, tan incomprendido y difamado."

Ahí es nada, lectores. 

sábado, 17 de marzo de 2012

300

.
Frank Miller es también coautor de 300, una novela gráfica de 1998 llevada al cine en 2006 por Zack Snyder.

Tanto la historia gráfica como la película han levantado polémicas acerca de la autenticidad de la historia narrada: la batalla de las Termópilas descrita por Heródoto en el contexto de las guerras Médicas entre espartanos -junto a griegos de otras polis- y persas. A mí me parece que es una polémica innecesaria. El discurso de 300 puede tomar como referente unos hechos históricos determinados, pero creo que apunta hacia otras cosas. Entre otras, el buceo que el lector realiza por su inconsciente gracias a lo que se le presenta de un modo que recuerda que el cómic, igual que el cine, está hecho de la misma materia con que se realizan los sueños.