Salud y tebeos

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Mantened los ojos bien abiertos.
(Winsor McCay)
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miércoles, 30 de agosto de 2017

Fire!! Los porqués de Peter Bagge


Con la publicación de Fire!!, Peter Bagge reitera su eficacia como historietista genuino, ajeno por completo a las bodas de la seriedad y el aburrimiento ("Cuanto más serio se pone, más divertido resulta", dan ganas de decir). La cosa tiene que ver, sin duda, con su personal dominio del dibujo caricaturesco, sumamente elástico -las figuras curvas de Bagge- y con una narrativa eficaz... por más que sus páginas estén llenas de palabras (se agradecen las cuidadas traducciones realizadas por Hernán Migoya). Peter Bagge "dice cosas". Con dibujos frescos y palabras precisas. En lenguaje de cómic. 

En esta nueva entrega, Bagge repite la fórmula iniciada con La mujer rebelde (2013). Si ahí el contenido del tebeo se centraba en La historia de Margaret Sanger, ahora, en Fire!! (2017), es La historia de Zora Neale Hurston el objeto de su atención (y de la del lector).

Zora Neale Hurston (1891-1960) fue una escritora y antropóloga estadounidense difícil de encasillar (ni falta que hace). Su condición vital, unida a las circunstancias de su biografía, le facilitaron un trabajo muy personal en la investigación del folklore sobre todo sureño (y también del Caribe), y un tipo de creación literaria -novelas, relatos, obras teatrales- inseparable de la experiencia y el conocimiento de ese mismo sur.

Zora Hurston formó parte activa del fenómeno conocido como Renacimiento de Harlem. De hecho, Fire!! es el título del primer y único número de una revista publicada en 1926 por un grupo de escritores y artistas que incluía un par de textos -una obrilla de teatro y un relato- de Hurston. (De igual modo, The Woman Rebel es el nombre de una revista-manifiesto de Margaret Sanger que apareció en 1914.) Se trataba de un puñado de inspirados autores deseosos de ofrecer una certera expresión de la vida al margen del puritanismo y sobre todo libre de la mirada inquisidora de los blancos. Son magníficas las páginas que Peter Bagge dedica en Fire!! al  momento fundacional de la revista del mismo título.


Por lo demás, la factura de ambos libros de Peter Bagge, La mujer rebelde y Fire!!, es exactamente la misma. Tanto es así, que no me extrañaría que nos encontrásemos ante una nueva serie de este autor. En cuyo caso, aun a riesgo de incurrir en un abuso de la inducción, los aspectos o elementos comunes en estos dos títulos pueden sugerirnos por dónde irían los tiros si ciertamente estuviésemos ante una serie.

Ambos libros, por ejemplo, cuentan con un apartado escrito por Bagge: "¿Por qué Sanger?", en un caso; "¿Por qué Hurston?", en el otro. Son parte de los porqués del autor.

Margaret Sanger y Zora Neale Hurston son dos mujeres controvertidas. Las dos reciben palos por la izquierda y por la derecha. Fueron fuertemente individualistas. Dueñas de unas vidas propias, coloristas y ricas. Y sobre todo activas. Prescindieron de los estándares preestablecidos para prefijar sus conductas. Y las dos están expuestas, por tanto, a los juicios reprobatorios de los biempensantes, bien sea por un aspecto de lo que hicieron, por el contrario o por todos.

Los dos libros de Peter Bagge, como digo, son formalmente similares. Su contenido material, obviamente, no. Ambos tienen una primera parte, el grueso de la historia, que narra en tebeo momentos puntuales de la vida de la heroína en cuestión; los suficientes para componer un relato  y ofrecer una visión completa o al menos suficiente del personaje. La segunda parte de cada tomo la integra un abundante cuerpo de notas escritas por el propio Bagge, además de fotografías y otro material gráfico ("Quién es quién y qué es qué?", en La mujer rebelde; "Qué, quién, dónde, cuándo y por qué", en Fire!!). En esta sección el autor, siguiendo el orden de las páginas y viñetas de la primera parte, detalla información exhaustiva relativa a la historia narrada... y acerca de los porqués de Peter Bagge.

Esta concepción del tebeo compuesto por una historieta continua seguida de una vasta sección de notas del propio autor recuerda a los trabajos del canadiense Chester Brown. No resulta extraña, entonces, la cita de Brown que aparece en la contracubierta de Fire!!:
"Este libro es fascinante, desde la primera página hasta el final de la sección de notas. (¡En serio, deberiais leer las notas!) No hay nadie que haga cómics biográficos mejor que Peter Bagge."
Hay, sin embargo, una conexión más relevante, por así decir, entre Peter Bagge y Chet Brown que la puramente formal, ateniéndonos a la observación.


Es una conexión de índole política. Un libro de Peter Bagge está titulado aquí así: Todo el mundo es imbécil menos yo y otras agudas observaciones (2009). El tomo recoge historietas de cómic-periodismo escritas y dibujadas por Bagge para la revista Reason, autodefinida como "a libertarian magazine". Es esta, sin duda, la obra más explícitamente política del autor, en la que elabora reportajes gráficos acerca de la guerra, el sexo, el arte, las finanzas, la política estadounidense, etc. Bagge no expone aquí un tratado de filosofía libertaria. Simplemente, además de informar, se autoexpone directa o indirectamente -un tanto a lo periodismo gonzo- a propósito de un buen número de cuestiones de interés público. Y lo hace, como siempre, con lucidez y humor.

No se trata ahora de abordar los matices de la opción libertaria/libertariana. Ni de entrar a considerar si es o no un anarquismo de derechas. Lo cierto es que Peter Bagge y Chester Brown, cada uno a su modo, comparten una posición política que afirma la libertad individual y su corolario, la responsabilidad de cada uno respecto a las propias decisiones. Como tal, es una posición contraria a regulaciones o intervenciones en los asuntos propios, realizadas en nombre de instancias ajenas y más allá de los mínimos razonables que garanticen la vida en común. "La gente es capaz de cuidarse de sí misma". La razonabilidad como criterio político o de la acción pública. Es un criterio, por cierto, que aparece tan razonable como los puntos de vista autorales que muestran los tebeos de Bagge y de Brown.

(Me da en la nariz que un buen puñado de historietistas y artistas gráficos deben de compartir estas actitudes libertari(an)as. Sin embargo, sería magicista -más que metafísico- concluir que tales posiciones y actitudes son algo así como inherentes a la esencia del cómic. No obstante...)


Peter Bagge, en fin, asume esta perspectiva libertaria en Fire!! (lo mismo que en su anterior cómic biográfico y, en cierto modo, en toda su producción empezando por la familia Bradley). Y la resume muy bien cuando, con motivo del desacuerdo de Zora Neale Hurston respecto a la histórica sentencia judicial de 1954 sobre el 'Caso Brown contra Consejo de Educación de Topeka', que daba pie a la escolarización conjunta de estudiantes blancos y negros, recoge entre viñetas y globos esta conversación entre Hurston y una amiga:
--Verás, Zora, leí tu carta al Director criticando el veredicto del juicio Brown vs. el Consejo Escolar.
--Ajá. Parece que todo el mundo la ha leído ya. Ha causado bastante tensión. 
--Pero ¿cómo puedes oponerte a la integración? 
--No me opongo. Me opongo a la integración forzosa... ¡Como también a la segregación impuesta desde el Gobierno!
Palos por la derecha y por la izquierda, entonces. Pese a la razonabilidad de los porqués de esta posición. 


miércoles, 16 de marzo de 2016

Femenino singular. La francesa

Leyendo La francesa (Trillo-Túnica) me doy cuenta de que hay varios tebeos en plan novela gráfica cuyo título sigue el esquema "La X": La perdida (Abel), La protectora (Keko), La favorita (Lehmann), La muñequita de papá (Drechsler), La niña de sus ojos (Talbot-Talbot), La mujer rebelde (Bagge)... y se refieren, obviamente, a una mujer consustancial al relato. En La propiedad (Modan), la X del esquema del título no corresponde a una mujer, pero el personaje principal de la novela lo es. Tengo delante otro cómic: Una entre muchas (Una) y me acuerdo de Historia de una rata mala (Talbot). 

Me pregunto si hay algo común compartido por estas novelas, más allá obviamente del femenino singular en su título.

Algunos de estos tebeos están escritos y dibujados por varones: La francesa, La protectoraLa favorita, La mujer rebelde, Historia de una rata mala. Otros tienen plena autoría femenil: La perdida, La muñequita de papá, La propiedad, Una entre muchas. Finalmente, de los diez tebeos citados, uno: La niña de sus ojos está escrito por una mujer y dibujado por un varón (su marido). La distribución en este respecto se queda en cinco-cuatro-uno. 

Dejo aquí el apunte. No resuelve nada, pero indica algún sentido por dilucidar. (Continuará...)


La francesa es un relato gráfico que fue publicado en dos partes: Mireille (2011) y Albert (2014). Acaba de salir en 2016 una edición integral de esta obra, hermosa y dura a la vez. Su lectura da cuenta del gran guionista y escritor que fue Carlos Trillo (este libro es su obra póstuma) y también permite disfrutar del arte de Pablo Túnica (n. 1983), de su color. Una confluencia, la de Trillo y Túnica, que anticipa gratas sorpresas

La conexión París-Buenos Aires tiene bifurcaciones simbólicas e imaginarias, pero también reales. Una de estas últimas es la que el periodista e investigador francés Albert Londres (1884-1932) exploró en su libro Le Chemin de Buenos Aires (1927). A partir del contenido de este libro, de la figura de Albert Londres y de su muerte, Carlos Trillo ideó personajes y elaboró un guion policíaco, negro, urbano y canalla que, dibujado por Túnica, evoca a aquella Alondra Gris (Madame Ivonne) cantada por Gardel y a otras meretrices francesas de tango porteño, aunque sin estilo llorón. La francesa no es un tango ni una milonga sentimental. Es más bien un noir rioplatense con guiños al Montmartre de los impresionistas y a la luz de las obras de Toulouse Lautrec. 

El formato 'álbum BD' de La francesa resulta idóneo para recrear el momento, el lugar, los personajes y las circunstancias de la historia contada. Por su parte, el ingenio de Trillo proporciona un relato que aúna periodismo de investigación, literatura de crucero, rompecabezas whodunit, ficción de burdel, novela hard-boiled... El libro -el cómic-, en fin, reúne todos los requisitos para gratificar a un lector modelo (Eco). 


Permanece, con todo, un cierto interés por desvelar si hay sentidos compartidos por ciertos relatos cuyo título está escrito en femenino singular. Porque de momento está claro que ese singular no es tal; se advierte al leer las historias que el alcance de sus respectivos discursos es claramente plural. 


domingo, 11 de octubre de 2015

La mujer rebelde. Novela gráfica y feminismo

Es un hecho que en el ámbito de las novelas gráficas es donde mejor se ubica el cómic en la modalidad de la no ficción. Biografías, memorias, autorrelatos, periodismo dibujado, narración de sucesos históricos y hasta aportes filosóficos y científicos (Logicomix, p. e.) encuentran en la novela gráfica un vehículo idóneo de expresión a través del lenguaje de la historieta.

Es como si este tipo de tebeo de no ficción actualizase un sentido del término "novela" que no siempre es tenido en cuenta. Se trata de un sentido que, en última instancia, remite al origen etimológico -italiano en este caso- de la palabra en cuestión: novella, cuyo significado se asocia a 'noticia' (nouvelles en francés, news en inglés) y que, como tal, es recogido en el DRAE para la segunda acepción de este término:
novela.
(Del it. novella, noticia, relato novelesco).

2. f. Hechos interesantes de la vida real que parecen ficción.
Con lo cual, se resalta el aspecto informativo de las novelas que, aportando noticias de la realidad, quedan encuadradas en la categoría de la no ficción.

Esta acepción de 'novela', junto a otros requisitos propios de la ejecución tebeística y literaria (el mismo DRAE entiende por 'novelar': "Referir un suceso con forma o apariencia de novela", lo cual es otra historia), es lo que permite que obras tales como Los surcos del azar, El fotógrafo, Kiki de Montparnasse, Notas al pie de Gaza o la ya mencionada Logicomix, por citar algunas, sean consideradas ejemplos de novelas gráficas.

The Woman Rebel es el nombre de una revista-manifiesto de Margaret Sanger que apareció en 1914. Sin el artículo 'The', es también el título de una novela gráfica de Peter Bagge, publicada en 2013 y dedicada a la vida de la misma Sanger.

Sobre la controvertida figura de Margaret Sanger hay suficiente información en la red, con las distorsiones inevitables. De igual modo, hay muy buenas reseñas sobre el cómic de Peter Bagge al respecto (por ejemplo, la de Gerardo Vilches en Entrecomics [aquí]). En este sentido, solo apuntaré la genialidad de Bagge en el tratamiento tebeístico de una vida como la de Sanger y la honestidad (compatibilizando seriedad y humor) con la que este dibujante y escritor acomete el biomic. Se me ocurre que tal vez este requisito (referido por Joe Sacco), el de ser honesto en la figuración, quede como una marca inseparable de las mejores novelas gráficas de temática no ficticia. Tampoco está nada mal, por cierto, la representación en color de la Era Progresista (1890-1930) llevada a cabo por Bagge a la hora de ambientar adecuadamente la biografía pública, política, de Margaret Sanger.


Sí que me interesa destacar otra cosa: la importancia que en el cómic como medio, y en concreto bajo el molde de novela gráfica, va cobrando el feminismo, la representación feminista (entendiendo ahora los vocablos 'feminismo' y 'feminista' en un sentido amplio, inclusivo). Me refiero a la visibilidad conseguida en este medio -el cómic- por las mujeres, no solo con respecto a la vindicación de sus posiciones (el sufragismo clásico, la liberación de la biología, la emancipación...), sino también en las versiones confesional y de proyección de sí mismas. Todo ello, claro está, llevado a cabo tanto por autoras como por autores ("El tebeo ya no es cosa de chicos", titulé una entrada anterior).

Y así, novelas gráficas como Olympe de Gouges, Fun Home, Sally Heathcote. Sufragista, ¿Eres mi madre?, Persépolis, La niña de sus ojos, Diario de Nueva York, La muñequita de papá y, por supuesto, La mujer rebelde son algunos de los títulos que se encuadran en este nuevo maridaje entre el feminismo (en sentido amplio) y la novela gráfica. El formato inicial elegido para la difusión de estas obras, bien a manera de series -en álbum o no-, bien ya como relato acabado, no es óbice para su consideración final como novelas. Se trata en todo caso de literatura dibujada con cierta unidad formal y temática. E intrínsecamente con cierta unidad de sentido y cierta finalidad. En este respecto, yo creo que Lo indispensable de Unas lesbianas de cuidado es también una novela gráfica, pese a su publicación inicial como comic strips.


"La biología no es el destino", escribía Simone de Beauvoir en El segundo sexo. Este lema es la clave de bóveda que sostiene el discurso de género. No es sencillo desentrañar al completo las implicaciones que conlleva la frase. Y menos aún es sencillo escapar a las contradicciones que amalgama una vida completa (qué sería de nosotros, acaso, sin ellas).

Margaret Sanger luchó contra la tiranía que la reproducción biológica impone a las mujeres. Pero hay sombras en cuanto a su coqueteo, si no más, en relación con la eugenesia, una práctica esta en virtud de la cual la biología sí es el destino de los considerados "no aptos". Peter Bagge recoge en La mujer rebelde las vicisitudes de una mujer luchadora y contradictoria a la vez. Esto es precisamente lo que en buena medida contribuye a que esta obra de Bagge se nos represente como una magnífica novela. Y en muy buena otra medida, además, su aspecto artístico o formal contribuye a que La mujer rebelde se nos represente a la vez como una magnífica novela gráfica.

No creo que exagere.