Salud y tebeos

Salud y tebeos
Mantened los ojos bien abiertos.
(Winsor McCay)
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miércoles, 7 de noviembre de 2012

Delisle, Sacco

La distinción que suele hacerse entre literatura de ficción y de no ficción, sin dejar en ambos casos de ser literatura, ha llegado también a los cómics. De este modo encontramos en los estantes tebeos que son de ficción y otros tantos que no lo son, siendo en todo caso tebeos.

Desde luego el empleo del arte secuencial para reflejar situaciones reales es mucho más reciente que aquel cómic puramente de ficción que predomina desde los orígenes de este arte.

Vamos viendo que los cómics de no ficción pueden ser biográficos y también autobiográficos. De los que han salido hasta ahora en este hilo, Nietzsche y Pasolini pertenecen al primer grupo, mientras que Blankets, por ejemplo, forma parte del segundo.

También vimos que hay un paso más allá en la creación de historietas cuando el cómic se convierte en reportaje periodístico o crónica de acontecimientos reales. Es el caso de Joe Sacco.

En esta última corriente, la del cómic entendido como fuente de información periodística, aunque más de estilo blog, se inscribe el canadiense Guy Delisle (n. 1966), autor de, por ejemplo, Crónicas de Jerusalén

Delisle se inscribe en la corriente de periodismo gráfico de algún modo ajemplarizada por Joe Sacco. Ambos dan cuenta mediante viñetas de una cruda realidad invisibilizada para la mayoría a pesar de los reportajes clónicos de la televisión y de la prensa escrita. Esta es una de las sorpresas que ha revelado el cómic en los últimos años: la posibilidad de ser un fiel testigo de lo que sucede en lugares recónditos y conflictivos.

Sin embargo, los estilos de Sacco y Delisle son diferentes, si bien ambos dibujan a partir de experiencias sensoriales vividas. Mientras que el primero realiza reportajes estilo gran periodismo, el canadiense utiliza un enfoque más personalizado, más de bloguero.

Acabo de encontrar en internet una comparación entre Sacco y Delisle que no está mal. La copio:

Crónicas del absurdo: Delisle y Sacco

Leí uno detras de otro Palestina. En la Franja de Gaza (Joe Sacco, Planeta DeAgostini, 2001), Notas al pie de Gaza (Joe Sacco, Mondadori, 2010) y Crónicas de Jerusalem (Guy Delisle, Astiberri, 2011). Ambos son un acercamiento al conflicto enquistado entre israelíes y palestinos, ambos me gustaron mucho, pero ambos son desde muchos puntos de vista rádicalmente distintos. Algunas notas:

1. En muchos aspectos leer a Delisle y a Sacco es como enfrentar un soneto de Garcilaso y otro de Góngora, o para ser más exactos –y así ya voy desvelando mis preferencias–, uno de Garcilaso y otro de un imitador de Góngora: claridad frente a oscuridad, sencillez y densidad. Casi el locus amoenus frente a la selva tormentosa.

2. Confróntense ambas páginas, elegidas casi al azar:

   (Hay dos imágenes respectivas de Sacco y de Delisle)

La de Sacco (derecha) no respira, no hay huecos, es un prodigio de aprovechamiento del espacio para recargarlo de información tan relevante como agotadora; la de Delisle está llena de fugas de luz, de blancos, de silencios que también transmiten.

3. El planteamiento de ambos define el resultado final: Sacco es periodista, profesional de la información, y su objetivo es elaborar un reportaje completo, exhaustivo, busca activamente y urga y excaba. Delisle es un turista, curioso, hábil, pasmado y dispuesto a integrarse en la sociedad que le acoge. Una crónica periodística frente a un diario de viaje.

4. Sacco y Delisle son a la vez autores y personajes, soy consciente: hablo de ambos.

5. El maltés es sarcástico y el canadiense irónico.

6. La figuración de los dos dibujantes es paródica, pero mucho más agresiva la de Sacco, y más fotográfica a un tiempo.

7. El canadiense es cívico, el maltés político.

8. Y la visión de ambos es complementaria: Sacco nos ayuda a entender el conflicto político, bélico y civil: la trágica y desigual guerra constante y sin futuro entre palestinos e israelíes; Delisle nos da una visión más amable, más de la vida cotidiana de ciudadanos que sufren el conflicto más secundariamente, pero que lo apoyan, confrontan y padecen. Y ambos dibujan historias de lo que se vislumbra como la zona más absurda del planeta.

Marcos Taracido, 10 de mayo de 2012


Yo añadiría que la mirada de Delisle está mucho más cerca de Marjane Satrapi, la autora de Persépolis. Hay cierta ironía y sentido del humor en su denuncia, lejos de la crudeza de Sacco.


jueves, 31 de mayo de 2012

Pasolini

Davide Toffolo (n. 1965) es un dibujante de cómics además de guitarrista de un grupo italiano de rock.

El estilo que presentan sus obras refleja ese aire miltidisciplinar y ecléctico propio de la generación que se incorporó a la industria cultural en las últimas décadas del pasado siglo.


Su tebeo sobre Pasolini, asesinado en 1975, está concebido como una larga entrevista filmada a un hombre que dice llamarse Pier Paolo Pasolini, tiene el mismo físico que él, viste igual, tiene su misma voz...

El texto de la novela, lo que se dice a lo largo de la entrevista, está entresacado de los libros, artículos, entrevistas y demás que Pasolini dejó como legado. Hay, pues, un trabajo de documentación que sirve de puerta de entrada al universo pasoliniano.


Lo que sobresale en esta obra de Toffolo, Pasolini, por encima del acercamiento a las vicisitudes e ideas del poeta italiano, es un aullido, una especie de grito contra la muerte que  cortó de raíz una vida sincera y contra la hipocresía de una sociedad que, con todo su ruido mediático, facilitó el silenciamiento de esa vida humana.


martes, 29 de mayo de 2012

Pier Paolo Pasolini

El género biográfico se lleva bien con el cómic actual. Tanto referido a la propia vida del autor (autobiografía) como a la vida de otros.

Yo no creo que esta sea una característica específica de la novela gráfica, sino que es una muestra de que la literatura con dibujos es tan versátil como la literatura sin más.


La vida y la muerte de Pier Paolo Pasolini (1922-1975), lo mismo que su más que interesante obra poética, narrativa, ensayística, cinematográfica y de opinión, están incrustadas en el imaginario colectivo de la cultura contemporánea.

Más en concreto, Pasolini es una ausencia todavía presente en la vida política y cultural italiana. De alguna manera y obviando las diferencias, y junto a su proyección internacional, Pier Paolo Pasolini viene a suponer para Italia lo que Federico García Lorca supone para España. Son heridas de muerte sin cicatrizar. En ambos casos, mataron a un poeta en circunstancias nunca aclaradas. No basta con aludir a su condición de homosexuales en unos tiempos y un país primitivos. Había algo en sus voces que resultaba insoportable para muchos y que había que silenciar. Sin embargo, esas voces permanecen entre nosotros.

Son muchas las indagaciones que acerca del misterio de Pasolini se llevan a cabo incesantemente desde diferentes medios. En el ámbito del cómic, y en Italia, al menos dos novelas gráficas que sepamos han sido dedicadas a esto.

Una de ellas, del año 2002, ha sido publicada recientemente en España. Me refiero a Pasolini, de Davide Toffolo:


La comento en otro post.