Salud y tebeos

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Mantened los ojos bien abiertos.
(Winsor McCay)
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jueves, 11 de julio de 2013

La novela gráfica de nuevo

Con lo cual, llegamos a lo que venimos diciendo en este hilo. Corto Maltés en Siberia es una novela gráfica como es otra Tintin en el Tíbet. Lo que ocurre es que la expresión "novela gráfica" empezó a usarse asociada a historietas más o menos confesionales, en las que el autor se implica a sí mismo no solo en la exposición sino en el mismo argumento de la trama.

Esta novedad en el mundo del tebeo corresponde a un puñado de dibujantes e historietistas que despuntaron en el underground americano (Justin Green, Robert Crumb, Harvey Pekar, Art Spiegelman), con la muy notable excepción de Will Eisner, que estableció un hilo de continuidad en la historia del cómic no solo al encarnar él mismo el cómic clásico (The Spirit) y el autobiográfico (El soñador; Viaje al corazón de la tormenta; El día que me convertí en profesional), sino también al introducir él la expresión "novela gráfica" en 1978 para presentar su Contrato con Dios. Suele aceptarse que en el cambio de paradigma de Eisner influyó su conocimiento del trabajo de Green y Crumb, de modo que habría sido la mirada underground la que abrió nuevos espacios a la representación.

La presencia del yo, del ello y del superyó del historietista un su obra, con el añadido carácter confesional, ha propiciado un "cómic de autor" en el que el espacio de la ficción lo ocupan a menudo las ansiedades neuróticas del exponente y otros aspectos de su vida. Y como en todo arte, también en el noveno la calidad estética en estas ocasiones la aporta la pericia y el saber hacer del autor. Son los casos que hemos ido viendo: Marjane Satrapi, Alison Bechdel, Craig Thompson, Chester Brown, Frederik Peeters. Ya dijimos en su momento que lo que hace soportable esta tremenda intrusión de la personalidad del autor en su obra es que para nada solicitan autocompasión del lector y menos todavía comercian con la pornografía de los sentímientos. Es un arte difícil, pero es un arte.

Otra forma de aplicar el componente autobiográfico, más en cierto modo vanguardista, la aporta el periodismo gráfico de Joe Sacco, los libros de viajes de Guy Delisle y Alfonso Zapico, también comentados arriba.



Pero puede que la autobiografía sea un elemento suficiente, aunque no necesario de la novela gráfica. Entendámonos, si bien lo dejo para otro post.

12.08.2013

No creo yo que a estas alturas se resuelva el expediente acerca de "la novela gráfica" refiriéndose a ella, sea esta lo que sea, como "tebeo gafapasta" o "cómic gafapasta".


miércoles, 13 de febrero de 2013

La Gnosis. Jodorowsky. Valenzuela

La gnosis, el esoterismo, la mística sufí, el ocultismo, el zoroastrismo, la cábala y otras tradiciones afines se llevan bien con el cómic. En general, se llevan bien con las historias ilustradas. Respecto al sufismo lo vimos a propósito de Habibi, de Craig Thompson.

El sufismo es al Islam como al cristianismo es la gnosis, los movimientos gnósticos.

En la gnosis subyace una dialéctica o lucha entre dos principios contradictorios: la luz frente a la oscuridad y la tiniebla; el bien frente al mal; lo positivo frente a lo negativo; el caos frente al orden. Es esta la dialéctica que alimenta tantísimos guiones y dibujos no solo de ciencia ficción y de fantasía heroica, sino también de novela gráfica. Si además en esta estructura bivalente se aloja una lógica binaria, como la que da soporte a la cibernética, tenemos terreno abonado para que proliferen productos audiovisuales de entretenimiento y consumo masivo basados en historias argumentales y simbólicas que beben de las aguas de la dialéctica bivalente que comentamos.

Lo que diferencia entre tanta amalgama de esoterías entre unos productos y otros es por analogía lo que diferencia los folletines de Corín Tellado o las novelitas de tiro tenso de Marcial Lafuente Estefanía de la literatura.


No es extraño que Alejandro Jodorowsky (n. 1929) haya desarrollado una importante carrera como autor y guionista de cómics. Parece ser que ha llegado a afirmar que gracias a eso pudo mantener a sus cinco hijos. Me refiero al mismo Jodorowsky que ejerce como chamán, psicomago, poeta, terapeuta, novelista, autor y actor de teatro, ensayista, conferenciante y lo que le ofrezca el merchandising. Tiene en su haber una película que es descrita en ocasiones como siendo la única versión cinematográfica del eneagrama de la personalidad realizada hasta la fecha. Me refiero a La Montaña Sagrada (1973). También es llamativa la presencia de Jodorowsky entre los fundadores del Grupo Pánico. Me tragué un año entero con un calendario que me trajeron los reyes de frases de Jodorowsky, a razón de una diaria. Es suficiente.



17.02.2012

Y hablando de la gnosis y de su pertinencia en la creación de historietas:


El Premio Nacional de Cómic otorgado en 2011 recayó en Plaza Elíptica, del donostiarra Santiago Valenzuela (n. 1971).

En realidad, yo creo que más que una obra en sí, lo que se premió ese año fue una serie singularísima de Valenzuela: "Las aventuras del Capitán Torrezno", de la cual Plaza Elíptica forma el séptimo volumen, si bien en este álbum Torrezno aparece como coronel.

Con estas palabras comienza la primera parte de Plaza Elíptica, titulada precisamente: El Cosmos, la Gnosis, el Logos:

¿Qué forma tiene el mundo nuestro?

El mundo, según enseña la Gnosis es cúbico.



Es este un asunto a desarrollar. 

martes, 2 de octubre de 2012

Blankets, Habibi


Hay en Blankets una implicación personal del autor (es una autobiografía) que no se da en Habibi. Sin embargo, aunque son dos libros formalmente muy diferentes, uno y otro comparten una identidad sustancial concerniente a su "mensaje".

Mientras que en Blankets Craig Thompson se sumerge en el universo cristiano evangélico para acabar superando su rígida estrechez normativa, en Habibi el entorno elegido para el relato es la cultura arábiga impregnada por el Corán, si bien buscando sus puntos en común con la Biblia. Y también en esta obra se da una superación de la rigidez textual de la escritura sagrada.

En ambos casos, lo que prevalece al final es la importancia insustituible de la vida del individuo.


En Blankets leemos acerca de la llegada del Reino de Dios (Lucas 17, 20-21) que este se encuentra dentro de (o entre) nosotros.

En Habibi se nos dice que cuando le preguntaron al Profeta: "¿Cuál es la Gran Jihad?", respondió: "Es la lucha contra uno mismo".

En definitiva, Thompson no abomina de las religiones. Simplemente concluye anhelando que los velos del Paraíso y del Infierno desaparezcan... Y que los seguidores de Dios adoren no con la esperanza de una recompensa ni por miedo al castigo, sino sencillamente por Amor.


Evidentemente, Craig Thompson cree en el valor de los cómics como medio de diálogo intercultural y hasta de transformación individual y social.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Blankets

Blankets fue la novela que consagró definitivamente a Craig Thompson.  Está considerada entre las mejores del género, aunque supongo que como ocurre siempre en esto de los top ten, habrá opiniones divergentes al respecto. Yo mismo no soy aficionado a elaborar listas de "los mejores", con lo cual en este caso me limito a decir que Blankets es un libro valiente, escrito con una sinceridad sobrecogedora y bastante bien dibujado y narrado.


Entre otras muchas cosas, Blankets viene a ser un ejemplo de Bildungsroman, 'novela de formación' o 'de aprendizaje'. A través de ella, Craig Thompson expone su paso desde la niñez y la adolescencia hasta su juventud. Es también la historia de una emancipación.

'Blanket' es un término polisémico: significa 'manta' y 'manto' (de nieve, p. e.), pero también significa 'ley o norma' estricta.

Así, el aliento que inspira esta obra no es otro que el de la liberación que el autor y protagonista experimenta en su vida cuando acaba su etapa escolar en el instituto y con ello deja atrás el sistema de creencias y modos de vida específicos de un cristianismo fundamentalista inculcado en él desde su niñez por su propia familia.


Pero Blankets es también otras cosas. Al narrar una historia de amor inocente y tan puro como pueda serlo la nieve omnipresente en todo el libro, se describen muchos planos y facetas de la vida familiar en la América profunda.


Hay cierta ambigüedad que enriquece el discurso de Blankets, ya que mediante la exposición de una experiencia de amor cristiano, Craig Thompson nos cuenta su propia experiencia de emancipación o liberación asociada a la vida adulta y feliz.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Habibi

La perfección de la página


Habibi, de Craig Thompson (n. 1975), es un libro sorprendente.

Bajo la apariencia de un cuento árabe, mejor dicho, de un cuento de cuentos árabes, el autor nos ofrece una historia tremenda, tan universal como puede serlo la sed insaciable o el anhelo de infinitud.

Solo que a la postre, escondido entre los guarismos, resulta un libro humano, demasiado humano.


Habibi se inicia con las siguientes palabras que dan pie a una extraordinaria sucesión de viñetas:

De la Pluma Divina cayó la primera gota de tinta.
Y a partir de la gota, un río.

La mística del sufismo está pues presente en esta obra desde su mismísimo arranque.

El Libro es la Madre de la Creación. Sus letras son las semillas. Y el Padre es Alá. Hay un fragmento del Noble Corán que afirma:

No cae una sola hoja sin que El no lo sepa, ni hay semilla en la profundidad de la tierra, ni nada húmedo o seco que no esté en un libro claro. (6, 59)

Según este planteamiento, cada letra del Corán es una fuente de vida y de conocimiento. La Cábala de los judíos también relaciona el lenguaje, las palabras, las letras... con el origen del mundo. Y de un modo manifiesto está escrito al comienzo del Evangelio según San Juan: "En el principio era el Verbo".

Hay, pues, en Craig Thompson una voluntad de superación, de trascendencia de las religiones del Libro sacando a la luz los principios que trascienden en esas mismas religiones y son comunes a ellas. Lo vimos con su novela gráfica anterior, Blankets (2003), de la que daremos cuenta más adelante. Más de siete años le ha costado a Thompson culminar Habibi, publicada en 2011.


De momento, nos quedamos con el hecho de que Habibi, palabra cuya traducción viene a ser Mi amado, es una obra de arte.

El grafismo de esta novela es tan meticuloso como las filigranas orientales. Y eso que el autor es un estadounidense de pura cepa. Tal y como veremos cuando comentemos Blankets, su educación fue la del cristianismo fundamentalista.

Hay en Habibi una sabia conjunción del desierto y la ciudad, rascacielos y basura, arena y excrementos, pasado y presente, violencia y piedad, sufrimiento y amor. Y la plenitud que asoma.


 Y bueno, hay también cierta delicadeza en la crítica intercultural.