
Murió el gato Fritz y murió Makoki. Mejor dicho, Crumb eliminó al primero en 1972 y Gallardo al segundo en 1994; y lo hicieron de un modo tal, que los inscribieron en el imaginario de los personajes inmortales de cómic. (Al menos, siempre que no se cumpla aquella fatídica sentencia que afirma que nadie hablará de tebeos cuando hayamos muerto.)
La muerte de Fritz y la de Makoki fueron en parte inducidas por un uso espurio de ambos personajes, el cual tanto Crumb como Gallardo apreciaron en sus respectivos casos. La película Fritz the Cat (1972), de Ralph Bakshi, tuvo la circunstancia de ser la primera película de dibujos animados clasificada X en su país. Ante el filme de Bakshi, Crumb declaró que ese director había arruinado a su personaje y, en consecuencia, decidió matar al gato con un picahielos en la penúltima viñeta de una historieta titulada Fritz the Cat "Superstar", publicada aquel mismo año.
En cuanto a Makoki el asunto es un poco más complicado, pues remite a un conflicto entre Felipe Borrayo, por un lado, y Miguel Gallardo y Juan Mediavilla, por el otro, respecto a cuestiones referidas a la paternidad y el registro del personaje. El caso es que a la vista de algunas historias de "el tío de los cables y su banda" publicadas en la segunda época de la revista Makoki (1989-1993), dirigida entonces por Borrayo, en las que ni Gallardo ni Mediavilla participaron en nada, el propio Gallardo declaró [aquí, por ejemplo] que se había procedido a "la desnaturalización completa del personaje". Y esto fue lo que, en parte, motivó que Gallardo decidiera cargarse a Makoki. El hecho tuvo lugar en la historieta en tres actos La muerte de Makoki, publicada originalmente en los números 4 y 5 de la revista Viñetas. La escasa figuración del personaje en esta historieta es puramente icónica y se le nombra como Cabeza-Trueno. Makoki como tal solo aparece en el título. Sin embargo, su presencia es estremecedora y llena por completo el relato.

En ambos casos, en el de Gallardo y en el de Crumb, está claro que esos respectivos personajes, Makoki y Fritz, ya no les satisfacían como instrumentos de sus narraciones gráficas.
En cualquier caso, como digo, Makoki (junto a la corte de los milagros que lo acompaña) y El gato Fritz permanecen en el panteón de los inmortales del cómic. Al menos, como he añadido al comienzo entre paréntesis, siempre que...
No hay comentarios:
Publicar un comentario