Salud y tebeos

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"Mantened los ojos bien abiertos" (Winsor McCay)

jueves, 12 de mayo de 2016

Presas fáciles. Un 'noir' demasiado humano

Los relatos gráficos en color de Miguelanxo Prado (Trazo de tiza, Ardalén, De Profundis) gozan de una pátina de irrealidad sugerente y mágica. Los dos primeros en particular transcurren en escenarios reconocibles, reales, que envuelven sin embargo al lector en esa bruma que habita en la frontera entre la  vigilia y el sueño. Un sueño, eso sí, en color. 


En cambio, en el recién Presas fáciles (2016), Miguelanxo Prado invierte los términos. Un irreal blanco y negro le sirve al autor en esta obra para incidir en la realidad, en "lo que está pasando", a través de una historia en principio policíaca, aunque no solo eso. Prado aborda el turbio (sucio) asunto de los escándalos de la banca -a costa de los usuarios- y compone un relato, prácticamente en tiempo real, cuya linealidad acaba siendo una ventaja narrativa de cara al efecto final. 

A fin de cuentas, lo que importa de verdad en esta ocasión (tal vez en todas), además por supuesto del goce estético del lector, es ese más allá del relato a que alude la historia, aquí Presas fáciles. Es un lugar común el hecho de que es propio de las novelas de la serie negra destacar el entorno social en que se desarrolla la acción, con mayores o menores pretensiones de denuncia en cada caso. En el que nos ocupa, Miguelanxo Prado consigue que al final de Presas fáciles lo que prevalece es la denuncia. Y lo hace especialmente a través de su dibujo, del arte con que representa una historia ya de por sí negra. 

Se trata de un dibujo que alimenta un discurso. Es ese relieve, esa espesura, esa tridimensionalidad con que Prado retrata a los principales protagonistas del relato, lo que dota a Presas fáciles de un plus de humanidad que deja corta la caracterización de esta obra como un mero policíaco. Es una humanidad que golpea sin blandura ni ñoñería el rostro execrable del entramado político-financiero que atenaza la vida de tantos. 


Debido a sus valores narrativos y gráficos, Presas fáciles es más que eficaz en su intención de denuncia. Acaso supere en este sentido a un relato similar pero agráfico. Es esta, así, una prueba más de la importancia del cómic y de su lenguaje para remover, además de para entretener e informar. 

Y es una prueba también del arte de Miguelanxo Prado. 


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